No hay nada más genuino y popular en la ciudad de Valencia que el conocido barrio de pescadores del Cabanyal. Y entre sus calles se esconde esta vivienda, que recibe el nombre de Casa Ona, toda una oda al mediterráneo más puro con sus colores, texturas y acabados y que ahora ha sabido transformarse (sin dejar de lado esta mágica esencia de la tierra) para convertirse en una vivienda actual, moderna, juvenil, funcional, donde la luz entra sin permiso y donde los espacios abiertos y el minimalismo mandan.
Los responsables fueron los profesionales del estudio de diseño de interiores de Paloma Bau que se encargaron del proyecto de rehabilitación y reforma de esta casa, poniendo en valor el origen y naturaleza de sus casi 100 años de existencia. El nuevo inquilino, nieto de los anteriores propietarios, quiso que su hogar no perdiera ese carácter patrimonial y buen reflejo de ello es su fachada con preciosos azulejos turquesa (muy del gusto, además, de este joven que es amante del surf).

Arquitectura típica del barrio
Foto: David Zarzoso
Así es ahora esta casa con regusto histórico y mediterráneo