Lo de que Zara convierta en oro todo lo que toca no sorprende a estas alturas a nadie. Sucede con prendas de ropa que se vuelven icónicas y virales y pasa lo mismo en su sección de decoración y diseño interior, donde ciertos muebles y objetos decorativos se convierten en todo un éxito. Y creemos que este lo va a ser, a tenor de lo que sucedió el año pasado, con uno de similar estampado, pero con los motivos algo más grandes, que salió por estas mismas fechas y que en cuestión de poco tiempo colgó el cartel de agotado. Un elemento textil que será un verdadero triunfo entre las francesas que saben reconocer la magia decorativa, el toque chic y la elegancia que hay detrás del cuadro vichy.
Siempre elegante, con independencia del color
Si uno cierra los ojos lo suficiente y pone algo de empeño imaginativo, creerá al ver este cojín que se ha trasladado a unas plácidas vacaciones en plena campiña francesa entre viñedos. Es lo que tiene la magia de la decoración y la estética, que es capaz de trasladar un espacio a priori convencional en todo un ambiente cargado de sensaciones y recuerdos emotivos al hilo de un color, un material, una forma y una textura.
Y con esto, hablar de cuadros Vichy es hablar de elegancia y saber estar francés, como demuestra esta funda de cojín confeccionada en una sabia mezcla de lino y algodón y que tiene su principal protagonismo en ese estampado de cuadro vichy en tono verde. Un color que ahora con la primavera recién estrenada despliega todo su potencial colorido para hacer de un rincón un homenaje, cautivador y elegante. Señales todas ellas que transmite este elemento que lo mismo reposa en forma de cojín sobre la cama, como parte del sofá en una composición de más colores o texturas o en el banco de obra realizado expresamente para complementar el office. Versatilidad que no pasa nada y todo un clásico que desprende naturalidad.
Precio: 15,99 €
Referencia: 4382/008

Desde la Provenza
Foto: Zara Home
Su origen no es francés
Pese a su nombre, su origen real no está en esta ciudad francesa de Vichy, sino bastante más lejos. Pocos se podrán esperar que la fabricación original de este tipo de tejido nos lleva hasta Malasia y ya fue con la soberanía de Isabel I cuando el estampado de cuadro Vichy se importó a Inglaterra. No fue hasta la entrada de Napoleón cuando comenzó a producirse estos pequeños cuadros en la ciudad que lleva su nombre y que desde entonces han convertido a este enclave en todo un símbolo del estilo parisino del que hacen gala las francesas. No es de extrañar, por tanto, que los galos sientan este estampado tan suyo y lo reflejen con insistencia tanto en sus prendas de ropa como en el interior de sus elegantes hogares.

Un estampado que encaja con todo
Foto: @mariapombo
Este famoso y atemporal estampado damero con sabor provenzal apareció por primavera vez en las décadas de los años 20 y 30 y de aquel comienzo más romántico y naif nos hemos ido a una dimensión más actual y contemporánea como uno de los motivos que se mantiene inalterable en decoración (y también en moda) como lo son las flores, las rayas o el estampado de pata de gallo. Y todo emblema de atemporalidad casa bien con distintos estilos decorativos que se convierte en sus principales compañeros a la hora de crear espacios con presencia estética.

La primavera rescata los cuadros vichy para más frescor
Foto: Mango Home
Así, el vichy (con su profusión de colores) es un tejido único que encaja sobre todo en los meses de verano (así lo demuestran las francesas con más estilo) para vestir las vajillas más frescas, los manteles más elegantes, los cojines en tamaño XL que suman calidez acogedora y los juegos de ropa de cama que dan vida a una alcoba de ensueño que encontraremos en cualquier dormitorio de las francesas más elegantes.
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